Y aquí seguimos escribiendo lo que nos viene a la cabeza, nos apetece compartir y/o publicitar. Y ahora no hay más que decir que no hay nada que decir. Que esto empieza con resaca y cenando calamares eroski con sopa LiDL. No apetece hacer la cena, mañana me levanto prontísimo para volar pero la cena no me la salto. Tantos kilómetros dan hambre, sólo de pensarlo.
Los calamares rellenos de calamar al aceite de oliva, marca consumer, no son nada sabrosos, no saben a aceite de oliva y no son algo que piense volver a comprar. Pero llenan el buche.
Y con el starter más bobo de la historia, servidor se despide. See ya.
Archivado bajo: Intrascendente

